10/02/2009

Olor a papel

Posted in Libros tagged , , a 11:52 am por interloper

Me envía mi padre un link a una columna de opinión aparecida hoy en El País.

¿Qué hay ahí dentro?

JOSÉ ANTONIO MILLÁN 10/02/2009

Los libros, reconozcámoslo, son especiales. No se trata sólo de leer, ¡qué va! La cosa va de hojearlos, comprarlos, exhibirlos, coleccionarlos, prestarlos, a veces recuperarlos y (sí) olerlos. Un especialista en aromas -¿recuerdan El perfume?- ha reconocido setenta componentes en el típico “olor a libro viejo”.

Hasta tal extremo son especiales que mucha gente se autodefinirá como “amante de los libros”, es decir, amante de ese determinado soporte de lectura, mientras que no abundan los “amantes de los CD”, sino en todo caso de la música…

Pues bien: ¿por qué íbamos a prescindir de este objeto antiguo y acreditado? O mejor dicho, ¿a cambio de qué? Para abandonar ese “conjunto de muchas hojas de papel que, encuadernadas, forman un volumen” a favor de un artefacto electrónico puede haber razones económicas, físicas, ecológicas, de moda o existenciales. Por ejemplo: ¿quiere usted ir cargado con todos los libros que leerá en estas vacaciones, o prefiere que vayan en la memoria de un aparato que va a pesar lo mismo con o sin ellos? O bien: ¿quiere usted leer alguno de los siete mil libros que sirve su librería, o prefiere escoger entre el millón y medio que Google ofrece en Estados Unidos?

Pero en realidad nos estamos alejando de nuestro propósito: un libro no es sólo algo que se lee, sino un artefacto que emite nuestras opiniones hacia el exterior (y por eso en la sociedad japonesa las cubiertas se velan sistemáticamente con forros).

Nuestros libros, alineados en casa o tras la mesa del despacho, transmiten mensajes a nuestros visitantes ocasionales o a nuestros clientes, y no hay político, al menos desde Hitler, que no se fotografíe delante de su biblioteca. ¿Qué vamos a hacer si triunfa el lector de libros electrónicos?, ¿imprimir y pegar el directorio en la pared?

Releo estas palabras en la pantalla de mi ordenador, y sé que muchos lectores las leerán allí también. ¿Estamos optando por abundancia en vez de selección, inmediatez en vez de comunicación, portabilidad a cambio de perduración? El indudable atractivo del gadget ¿ganará la partida al objeto en el que se anudan tantas prácticas de nuestra sociedad? Ahí estamos…

Yo, de momento, me encuentro en la encrucijada. Por un lado, la gran comodidad de los libros digitales es, como bien dice el artículo, innegable… Pero me declaro eterno amante de los libros, en los términos exactos en que lo describe Millán. No podría, jamás, deshaceme de las encuadernaciones que huelen a baúl antiguo, a desván cubierto de polvo… Que huelen a papel amarillento. No puedo imaginar leer a Becquer en PDF… Sería robarle buena parte de la magia.

Aunque tener un gadget que me permita leer los libros en versión digital, por supuesto, nunca viene mal… Pero más por el mero placer de consumir una ciber-chuchería… Como la segunda generación de OLPC.

Y tu? Papel, o versiones digitales?

Anuncios

2 comentarios »

  1. gmobuelna said,

    Son maravillosos los libros, y pienso que nos acostumbraremos a olerlos en las bibliotecas que vayan quedando por allí, en las viejas librerías, pero honestamente no hay porqué cerrarse a las nuevas tecnologías.
    Supongo que dilema parecido lo tuvieron hace poco más de 100 años los que transitaban a lomo de sus caballos, dudaban acostumbrarse a un insípido asiento de auto, pero así son las cosas.
    El Kindle, por citar una sola “ciber-chuchería” como le llamas a estos dispositivos, permiten -por ahora solo en Inglés- que disfrutemos de una buena historia, de un buen libro de negocios, que consultemos a través del ebook, que lo tengamos de inmediato, que paguemos un precio muy accesible, que no gastemos en ir a comprarlo y que nos topemos con que se agotó, etc. Hay que reconocer que el libro no desaparecerá, pero hoy en la compra de un libro pagamos un costo elevado de distribución, de intermediarios, etc. El libro permite que crezcamos, el eBook revolucionará el aprendizaje…
    Que cerrarán muchas buenas librerías, si, como cerraron muchos buenos herreros hace un siglo. Lo importante es que los escritores seguirán teniendo su trabajo, y es probable que más, hay que adecuarse a los tiempos, o envejecer como libro viejo, solo que no estoy seguro que la gente te quiera oler ya rancio.

    saludos

  2. interloper said,

    Tampoco soy un detractor de las nuevas tecnologías en materia de lectura de ebooks… De hecho, ando como loco buscando un lector de ebooks a un precio razonable…

    Pero el aire “romántico” de un libro de papel… Es difícil de reproducir con esas tecnologías.

    Y en cuanto a los precios razonables… Ahora mismo, hasta donde yo se, los precios de los libros en formato digital son bastante desorbitados… Cuando se popularizen y bajen de precio, ya será otro cantar!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: