30/12/2006

Y después, ¿qué?

Posted in Dientes de Engranaje a 2:44 pm por interloper

O una reflexión de final de año.

Resulta curioso que, ya sea por coincidencia, o por predisposición a ello, en determinados momentos de la vida, mil y un acontecimientos y detalles relacionados entre sí llegan y te golpean en la cara, hacen que te pares y reflexiones.

Hace bien poco, recibía un e-mail de un antiguo compañero de andanzas, cuyo asunto rezaba lo siguiente: “La importancia de un proyecto de vida”. He visto a este amigo mio perseguir un sueño desde prácticamente el mismo día en que nos conocimos. Le he visto pasar por momentos de euforia, y por épocas realmente bajas, pero siempre ha mantenido la esperanza y el deseo de que, un día, su sueño se convertiría en realidad. Con un objetivo en su cabeza, siempre ha seguido adelante, pasase lo que pasase.

Y el cine, claro, siempre el cine… No hablo de películas donde protagonistas al uso logran alcanzar todo aquello que se proponen, sino de sutiles reflexiones en las que los personajes acaban admitiendo sus limitaciones, dándose cuenta de que las metas a las que se puede aspirar han de estar acordes a las posibilidades de uno, y sólo entonces es cuando los engranajes comienzan a girar en el sentido adecuado. Precisamente, en una de estas películas, llegado el momento de pensar en el futuro, surgía la pregunta que da nombre a esta entrada… “Y después, ¿qué?”.

Marcarse unos objetivos siempre es necesario, pero han de hacerse teniendo en cuenta una línea de acción concreta, no sirve dar palos de ciego, y esperar a que la marea nos arrastre hasta alguna orilla desconocida. Y es por eso que ahora escribo estas líneas. Mañana terminará el año, completaremos una iteración. Un momento, por tanto, tan bueno (pero quizás más cargado de simbolismo, por las cosas de la tradición) como cualquier otro para plantearse esa misma pregunta. No hablo de buenos propósitos que dejar incumplidos un año más, sino de una reflexión profunda y sincera acerca de las metas a alcanzar, los senderos a recorrer para llegar a ellas, y las posibilidades de alcanzarlas.

Porque tener trazado un plan es importante, así como asumir sus éxitos y sus derrotas.
Porque empieza un año, y es la hora de pensar a qué dedicarlo.

Porque, piénsalo… ¿cuál es tu proyecto de vida?

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23/12/2006

La Frase (I)

Posted in La Frase a 11:07 pm por interloper

“Un experto es una persona que ha cometido todos los errores que se pueden cometer en un determinado campo.”
(Niels Bohr)

17/12/2006

Tren nocturno.

Posted in Dientes de Engranaje a 5:25 pm por interloper

O ese camino que todos recorremos en alguna ocasión.

El sol hace horas que se puso en el horizonte, y ahora solo una tímida Selene domina la oscuridad reinante.

Sentado en una butaca desgastada por el tiempo, y acompañado de unos cuantos desconocidos, contemplas tu imagen reflejada en el cristal, sintiendo apenas el leve traqueteo del tren viajando a dudosa velocidad. Fuera, un paisaje en blanco y negro que, por un instante, te devuelve una fría mirada, antes de que lo dejes atrás. Cruzas una naturaleza que la mano del hombre apenas ha modificado, o que ha sabido ocultar su acción a ritmo acelerado.

Acunado por la noche, te diriges hacia un destino incierto, una estación abandonada en medio de la nada donde nadie te espera, puesto que a nadie allí conoces. No sabes qué encotrarás, o qué situaciones deberás afrontar, puesto que jamás has estado allí antes. Solo sabes que, incesantemente, el tren nocturno en el que ya hace tiempo montaste sigue avanzando, y se acerca poco a poco a tu estación. Por no conocer, no conoces ni su nombre. Pero una cosa es segura, y es que en el momento de embarcar, tu decisión era firme, y tus expectativas, optimistas. Que sea lo que sea aquello que encuentres en tu destino, lidiarás con ello con todo tu corazón, hasta tu último aliento.

Y mientras todo esto pasa por tu cabeza, te das cuenta de que hace horas que miras el paisaje monocromático por la ventana, que la música que escuchabas se silenció en algún momento indefinido, y que tus compañeros de departamento hace tiempo que apagaron la luz y se durmieron, equiparando el interior al exterior del vagón, separados solo por un fino cristal que, a causa del gradiente de temperatura, poco a poco se ha ido empañando.

Mientras decides, confiado, permitir que durante unas horas la locomotora te transporte hacia donde mejor le parezca, dejándote llevar y dormir un poco tú también, te das cuenta de que este viaje nocturno no es solo un puntual recorrido entre dos andenes, sino también una peculiar metáfora de tu propia vida. Y sonriente, escoges otro disco, que empieza a resonar en tus oídos, te colocas como mejor puedes, y cierras los ojos. Ya habrá otro momento para fijarse por qué cambio de agujas merecría más la pena circular.