21/06/2006

Momentos de reflexión

Posted in Dientes de Engranaje a 9:32 am por interloper

O ese momento en que todo se vuelve en tu contra.

No cabe duda, hoy los astros se han alineado en tu contra, y la hiriente punta de flecha apunta directa a tu corazón. Va a doler, y lo sabes. El proyectil, propulsado con fuerza desmedida, te atraviesa, desgarra tu alma y descompone tu mente. A su paso, se lleva tus fuerzas y tu ánimo, y quedas tumbado en tu cama, mirando al techo, con los ojos empañados en lágrimas, sin saber qué hacer.

Apolo, en su más cruel faceta de arquero, te ha acertado de pleno, y el asta de su flecha todavía asoma,manchado su extremo con la fuerza de voluntad que, poco a poco, escapa por la herida fresca. Y sin embargo, cuando cuelga su arco y hace a un lado su carcaj, se descubre tu verdugo como el dios de la curación y el señor de las musas, aquél quien, cuando su voluntad cambie, será el encargado de reparar todo el daño que hoy te inflingió.

El momento llegará, desde luego, pero hasta entonces, no queda otra alternativa que hacer de tripas corazón, sumirse en un momento de reflexión, saber apreciar los momentos pasados, cribar los granos de arena que ahora reposan en la parte baja del reloj, tratando de encontrar aquellas piezas defectuosas, aquellas impurezas, que precipitaron la suerte en tu contra. Superar la adversidad, levantarse de la que, de otra manera, terminaría siendo tu tumba, recomponerse, y aprender de los errores, para ser merecedor, tan pronto como sea posible, de la bendición de Apolo de nuevo.

El camino a afrontar es duro, nadie lo cuestiona, pero ha de hacerse con la cabeza alta, y espíritu vencedor. La recompensa es un insuperable sentimiento de satisfacción, la satisfacción por haber afrontado con éxito las adversidades, y lograr un grado de éxito considerable. La recompensa es lucir orgulloso una sonrisa sincera en la cara.

Cada día que pasa es un dia menos para terminar los exámenes… Mucho ánimo y suerte a todos y todas, pronto el mar volverá a estar en calma.

Anuncios

18/06/2006

Viejo cacharro inutil…

Posted in Dientes de Engranaje a 7:46 pm por interloper

O esa idea que cobra fuerza en tu interior.

No eres más que un tostador del todo-a-cien, el regalo que nadie desea recibir, pero acoge con un gesto de resignación, para después tirar en cualquier esquina. Eres ese tipo de cosas que, llegado el día en que haces mudanza, recuerdas que compraste pero, una vez dejaron de ser utiles, metiste en un cajón que no volviste a abrir.

Puede resultar reconfortante pensar que no es así, autoengañarte y cerrar los ojos al mundo que te rodea, esforzarte por plantarle cara. Pero es una lucha con fecha de caducidad, como tú. En el fondo lo sabes, pero tratas de hacer punto y aparte, borrón y cuenta nueva.Por supuesto, todas las tentativas nacieron abocadas al fracaso, al que llegan después de algún vano momento de esperanza.

Te sientes un instrumento de usar y tirar. Pruébelo durante diez días, y si no está satisfecho, le devolvemos su dinero. No te equivocas, siempre vuelves a las manos de tu vendedor, a la espera de que un nuevo cliente radiante de felicidad convenga que, esta semana, es su turno de usarte. Un uso que desgasta. Las costuras amenazan con resquebrajarse y dejar escapar el espumillón del interior, peluche demasiado ajado. Al final del día, has perdido toda tu utilidad, y de nuevo sientes esa voz interior que, observadora, te confirma que has sido apartado, tirado donde menos estorbases.

Y otra vez, terminas con la incómoda sensación de que no eres más que un trasto estúpido e inservible, cuyo único lugar está en el fondo más recóndito del desván, olvidado, cogiendo polvo, hasta que alguien, un día, vuelva a necesitarte para remendar un descosido, como los que tú evidencias, pero en las que nadie parece reparar. Y por supuesto, ahí estarás tú, con una sonrisa pintada en la cara, esperando que esta vez no sea como las anteriores, pero con la certeza interior de que, nuevamente, lo será.

Escuchando… Damage Done (Dark Tranquillity)

01/06/2006

Y el cielo se tiñó de rojo…

Posted in Dientes de Engranaje a 5:23 pm por interloper

O el deseo de un mundo interior violento

Y en un momento, como avivado por una pequeña chispa en el interior de la cabeza, toda la sangre de tu cuerpo arde, y la furia hierve alimentada por dicha fogata.

Le tomarías entre tus brazos, su cabeza contra tu pecho, y apretarías con todas tus fuerzas. Hasta que su estúpido cráneo reventase como un melón maduro que cae desde demasiado alto. Serías totalmente feliz con sus sesos resbalando entre tus dedos, temblorosos todavía a causa de la fuerza aplicada. Su cuerpo se batiría en espasmos provocados por el descontrol generalizado ocasionado por la muerte total e irreparable de su anormal y atrofiado cerebro. Puede que, en un último estertor, tratase de agarrarte, de clavarte las uñas en la espalda. Perfecto, la cicatriz permanecerá, recordando por siempre que fuiste tú quien terminó con tanta subnormalidad concentrada.

Le propinarías una paliza desmedida. Puñetazos y patadas que le amoratasen desde la línea de los ojos hasta los tobillos, que hiciesen sus ojos sangrar, que su boca tuviese que abrirse y cerrarse, como la de un pez moribundo sacado del agua que trata en vano de sobrevivir, para que sus pulmones pudiesen recoger un poco de oxígeno antes de que tú le cortes de una vez por todas el abastecimiento. Partirías muchos de sus huesos, harías que le rasgasen la piel y asomasen, desnudos, apuntando al cielo, marcando la perpendicular a la posición en la que él quedará, tendido para siempre.

Le abrirías de arriba abajo como el envoltorio de un regalo cuyo único fin es el vertedero, para que pudiese contemplar su propio estómago antes de que falleciese. Para, en un satírico bucle final, hacerselo tragar. Para poder hurgar en su podrido interior antes de que el último aliento escapase de su boca. Para poder inflingirle todo el dolor que la sangre hirviendo de tus venas te infinge a ti.

Probarías mil y una tácticas de tortura, desde los sistemas clásicos medievales hasta las más modernas técnicas rusas. Combinarías fármacos de muy distintos tipos solo para ver qué efecto producirían en sus sistema inmunológico. Hasta harías sonar “Stuck in the Middle With You”. Solo por verle sufrir, solo porque tu odio acumulado año tas año necesta una vía de escape, y hoy la suerte no estaba con él.

A veces los reencuentros son… explosivos.