14/05/2006

El peso sobre tus hombros

Posted in Dientes de Engranaje a 7:51 pm por interloper

O una vía de desahogo

De repente, el mundo se te cae encima, y no puedes hacer otra cosa que empujar hacia arriba, tratar de volver a colocarlo en su sitio. Pero es jodidamente pesado. Sabes que, al final, lograrás volver a encajarlo en el lugar donde le corresponde, o harás un esfuerzo un poco más grande todavía y darás forma a un nuevo espacio donde ponerlo… Pero por ahora, está sobre tu espalda, hundiendo poco a poco tus pies en el fango, empujandote con todo su peso.

Una tarde cualquiera, normal, y de repente sientes esa presión. Solo que la notas desde dentro. La sensación de agobio, pesadez y no avanzar de toda época de examenes. Ya puedes pasar toda una tarde de trabajo, que te sentirás igual que al principio, solo que más cansado. Te miras las piernas, y ves que están un poco más hundidas en la inmundicia. Para cuando todo esto termine, vas a tener que tirar realmente fuerte de ellas para sacarlas de ahi.

Los esquemas que tenías ya se han vuelto a resquebrajar, pero bueno, es un mal menor, es algo que la experiencia de tres años de universidad ya te ha hecho asimilar como algo habitual… Al menos, esta vez recordaste guardar un pequeño borrador de cómo son las cosas, y la labor de reconstrucción no va a ser tan difícil… O al menos, eso esperas.

Este año te sientes como Atlas, divino Titán cuyo castigo consistió en sostener el globo sobre sus hombros, separando la tierra de los cielos. Es una carga enorme, pero te ves con capacidad para mantenerla. Sin duda, mucho mejor que ser Sísifo y ver como tus esfuerzos, cuando el éxito estaba ya al alcance de tu mano, ruedan colina abajo, arrastrando con ellos tus esperanzas y anhelos.

Una pequeña entrada en un blog olvidado en cualquier esquina de la red es suficiente medio de expresión, y mientras lo escribes, nuevas fuerzas acuden a tí, tonificando tu cansada cabeza, mientras una melodía cualquiera vibra en el aire. Unos minutos de relajación, una vía de desahogo a primera vista insignificante, pero afilada en su extremo, perfecta para penetrar hasta el fondo de quien la escribe.

Esta vez vamos a por todas. Podemos y lo haremos.
Mucha suerte y ánimo en estos días difíciles que se acercan.
Codo con codo, lo conseguiremos.

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