22/04/2007
Desde Saturno (I)
Pensé en el amplio camino polvoriento que llevaba al pueblo de pescadores en la orilla del Volga, un camino de gloria y muerte, y las columnas silenciosas que marcharon por él entre el asfixiante polvo de agosto, en las noches de luna de septiembre, entre las torrenciales lluvias de octubre, en medio de las nieves de noviembre. HabÃan marchado con pasos pesados (los hombres de los antitanques, los ametralladores, los simples soldados rasos), habÃan marchado en un silencio lúgubre y solemne. El único ruido que venÃa de sus filas era el del metal de sus armas y de sus calculados pasos.
